Todos soñamos, imaginamos cosas o a veces deseamos ver lo que nos rodea de otra manera, como si viviésemos en un mundo distinto. Muchas veces me canso de ver las imágenes figurativas y demasiado naturales y es ahí, cuando me escapo al mundo completamente imaginario, surrealista o incluso totalmente abstracto. Como lo llamo yo, el mundo de las distorsiones surrealistas.

Cuando decimos surrealismo en seguida nos vienen a la mente los cuadros de Dalí o Magritte, o a lo mejor una escena de las primeras películas de Buñuel o de las últimas contemporáneas de ficción.

¿Pero cómo podemos crear imágenes surrealistas utilizando los medios fotográficos?

Clásicos

Hay varias y muchas maneras de inventar fotografías surrealistas y abstractas. Podríamos empezar con el uso de un gran angular que ya por su construcción deforma bastante la realidad. Éste fue, por ejemplo, el camino del fotógrafo británico Bill Brandt en sus famosos desnudos surrealistas en blanco y negro.

Bill Brandt

Foto: Bill Brandt

También se pueden crear los collages a la antigua utilizando revistas y tijeras o hacer unos montajes súper elaborados utilizando las tecnologías modernas y los software avanzados como Photoshop.

¡Pero volvamos a las imágenes distorsionadas! Otro método, utilizado en sus maravillosos desnudos, nos lo enseñó uno de los grandes de la fotografía, André Kertész. En sus famosas series “Distorsiones” hechas en los años 20-30 del siglo XX  el presentó unos 200 desnudos femeninos utilizando reflejos y espejos distorsionados.

André Kertesz

Foto: André Kertész

 

André Kertesz

Foto: André Kertész

Contemporáneos

Un método muy parecido usa el fotógrafo ruso contemporáneo Oleg Kaplan en sus bodegones, a veces creando unas auténticas abstracciones. ¿Qué es lo que utiliza él para crear sus “poemas” en color? Simplemente coge unas hojas de aluminio y empieza a jugar con ellas y con lo que se refleja en ellas gracias a unas manipulaciones con los objetos de color y la luz.

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

 

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

 

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

 

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

U otro truco que hace es coger cristal, cubrirlo con gel, creando con éste texturas curiosas con pinceles, y hacer fotos a través de este cristal.

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

 

Foto: Oleg Kaplan

Foto: Oleg Kaplan

Trucos con cristal

Yo hoy os voy a descubrir otro método, que tampoco es muy nuevo y que igual alguno de vosotros ya lo habéis probado. Pero seguro que habrá alguien por aquí que lo va a ver por primera vez y después de leer este artículo terminará ansioso por probarlo. Todos alguna vez hemos sacado una fotito de un día de lluvia, tal como hoy, a través de una ventana con gotas.

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

O quizás alguna vez nos atrajo una imagen rara producida por un cristal de forma extraña y por la luz que lo atravesaba. ¿Pero alguna vez se os ha ocurrido utilizar este truco como una herramienta para hacer vuestras fotos? ¿E incluso tener la posibilidad  de llevar siempre esta herramienta en vuestro bolsillo o en vuestra mochila fotográfica?

Platos transparentes

Sí sí, estoy hablando de los platitos transparentes de cristal o de algún otro trozo de cristal de forma curiosa. ¿Qué tipos de platos nos pueden servir? Alguno totalmente liso y que no tenga ninguna marca de fabricante por debajo.

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También se pueden utilizar platos de cristal más gruesos que tengan una forma diferente, como, por ejemplo, el mío, que imita una manzana.

apple-glass-plate

Ahora me podéis preguntar ¿y cómo utilizamos estos platos en nuestras tomas? ¡Pues muy fácil! Colocáis el plato justo delante del objetivo, como si fuera vuestra ventana con gotas de lluvia, enfocáis en el motivo fotografiado (que puede ser un paisaje, un rostro o un cuerpo desnudo) y apretáis el disparador.

Como ejemplo os pongo imágenes de un compañero mío, Andrey Zeigarnik.

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Foto: Andrey Zeigarnik

Foto: Andrey Zeigarnik

 

Dos consejos útiles. Primero: con este tipo de fotos mejor no utilizar gran angulares. Por lo menos hay que coger un 50 mm. Segundo: si el cristal distorsionado que utilizáis es bastante grueso igual vuestro objetivo puesto en el modo autofocus se volverá loco. En este caso mejor utilizar el enfoque manual.

¡A practicar!

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